La poesía en la tía juana.


  1. alan aguilar
  2. rosa del carmen campay

sin titulo

El rojo, el blanco, el negro y el amarillo
un comienzo de tierra el comienzo de todo,
el inicio de la sombra de ilusión,
su penacho y cascabel en los brazaletes
combinación de agua que ahoga la garganta. 
Detrás de todo está todo,
imponente,
subido en su pirámide esperando cortar cabezas
o extraer el corazón.
Que caiga despacio,
lento para que suene
y después, correr y abrazarte en llanto que
te bañe
en rojo tus lamentos
de blanco tu prisión
de negro el firmamento
y amarillo el cielo bajo el que te estás
quemando.
Por Alan Aguilar Murrieta. Tijuana, México. © 1997


a un gran hombre

Mucho amor y dolor tiene tu almohada
que es el yunque y la fragua de tu acero,
que tu amor de hombre grande lo que quiero
porque tœ eres juventud acumulada.
En tus ojos resplandece el fuego frío,
lumbre líquida que vierte tu mirada
me sumerge en la frescura enamorada
del sosiego, la elegancia, el señorío.
Eres dominio, señor de sien plateada.
Eres medida, templanza y eres río
que en su lecho sabe someter el brío
a remanso de paz o a gran cascada.
Has callado al muchacho de tu espejo.
Eres hpmbría total que fue ganada
con la voz elocuente y bien timbrada
del concierto triunfal de hacerte viejo.
Me cansé del vino joven y aguardiente,
de la torpe mocedad que ahora dejo
por beber en tus labios fino añejo
que desdeña el paladar adolecente.
Te daré mi pasión a ser forjada
en el yunque y la fragua de tu acero,
es tu amor de hombre grande lo que quiero
porque tú eres juventud ... acumulada.
			(1992/95).

Por Rosa del Carmen Campay V. Tijuana, México. © 1992/1995

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