Era yo quien estaba ahí y nadie lo notaba. Era yo quien , forrada de metales ligeros permanecía inmóvil bajo el picante sol. La que imperfecta, se estableció en la mente hueca de la otra estatua. Fui yo quien dentro de ese cascaron de estaño pegaba gritos y rasgaba cuellos; Yo era esa mona de hojalata que por su creciente vértigo, dolorosas rodillas y angustias. No hizo mas que ahogarse en sudor propio, no hizo mas que amar a las sombras, no hizo mas que vivir en platino puro.
Azzul Monráz Sandoval. Tijuana, México. © 1996
MI nombre es Juan . Vengo de lejos No vengo huyendo ni soy ladrón Se trabajar la tierra pa' la siembra Se cuidar los animales en el rancho del patrón Hablo como me enseñaron mis muertos Vengo por la tierra dicen, se ha vuelto floja Vengo como venimos todos: con harto miedo, con harto susto Tengo diez días aquí parado. Y allá adelante, la tierra no la conozco No tengo a nadie y no hablo lo de ellos Pero es que allá la tierra dicen, se ha vuelto floja Y yo no sirvo pa' otra cosa.
Beatriz Ledezma Mariñez. Tijuana, México © 1997
Este poema,
Tomado del Poemario
"VIENTO NOCTURNO", se publicó SIN TITULO.
Ocaso Puesta del sol; del final de mi vida alegoría Dolor Amado mío, tu estrella se apagó; duele el nunca másMayra. Tijuana, México. © 1997